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martes, 5 de abril de 2011

SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS


(Aportes a la temática)

Apartados del libro:

Arizaldo Carvajal Burbano
TEORÍA Y PRÁCTICA DE LA SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS

Para aquellas personas que intentan sistematizar sus experiencias para compartirlas y así aportar a la construcción de una  sociedad mejor


“Cuántas veces nos habremos encontrado con compañeros que tienen una gran experiencia de trabajo de muchos años, pero que nunca la han podido evaluar ni sistematizar. Con ello han permitido que otros caigan en sus mismos errores y no han permitido que otros aprendan de sus avances”.
                                                                            Oscar Jara
“La sistematización es un  proceso teórico y metodológico, que a partir de la recuperación e interpretación de la experiencia, de su construcción de sentido y de una reflexión y evaluación crítica de la misma, pretende construir conocimiento, y a través de su comunicación orientar otras experiencias para mejorar las prácticas sociales”.
                                     Arizaldo Carvajal 
“Para la sistematización de prácticas, comencemos haciendo sistematización de nuestras expectativas, de nuestras tareas, de nuestras esperanzas, de nuestras ilusiones”.
               Ricardo Zúñiga
“Maestros innovadores, profesionales prácticos y trabajadores comunitarios acuden hoy a la sistematización como estrategia para reconstruir, comprender y transformar sus prácticas”
                                                            Aportes No. 44


INTRODUCCIÓN

Es inevitable: la sistematización -en este nuevo siglo- seguirá siendo “una actividad controvertida respecto de la cual aún queda mucho por decir y reflexionar”. Visualizada como una posibilidad para producir conocimiento a partir de la intervención en la realidad, “esta temática fue recibida con beneplácito por aquellos profesionales que buscaban trascender la contingencia de sus experiencias de terreno a través de una modalidad que les permitiera socializar la información emanada de sus prácticas”.

La sistematización de experiencias -o de prácticas- tiene un gran significado para el trabajo social; de algo secundario pasa a ser una actividad relevante en la profesión. Según Torres Carrillo, “la sistematización ha pasado de ser una temática subsidiaria de otras prácticas sociales y discursivas, para convertirse en un espacio que convoca sus propios discursos, instituciones, prácticas y especialistas”[i]

Sí, como lo señalaban Morgan y Quiroz en los ochenta (del siglo pasado), la sistematización ha resultado una expectativa porfiada, terca para reaparecer una y otra vez, a pesar de las críticas que ha recibido en cada ocasión que levanta cabeza. La promesa que la sistematización representa como camino sigue siendo válida y está viva en nuestro medio[ii]. Y aún quedan muchas cosas por decir.

La práctica nos ha mostrado el poco interés o disposición hacia la sistematización de experiencias. Muchas veces porque las instituciones no están interesadas en ello; otras porque se cae en un activismo tal que no nos queda tiempo para reflexionar, organizar y escribir. O sencillamente porque desconocemos los elementos teóricos y metodológicos para hacerlo.

Pero, afortunadamente, en la actualidad la sistematización está adquiriendo gran importancia y significado. Más que una “moda”, es una toma de conciencia de los aportes de la sistematización a la práctica social, a la construcción de conocimientos a partir de experiencias concretas que realizan los diversos actores en los diferentes procesos: desarrollo comunitario, intervención con familias, grupos, etc.

Hay que insistir en la importancia de la sistematización como producción de conocimiento, como una teorización de la práctica vivida. Pero es un conocimiento que tiene una utilidad práctica: reflexionar sobre nuestras experiencias para mejorarlas y que otros aprendan de estos procesos.

El texto consta de siete capítulos. El primero hace un recorrido por los conceptos de sistematización, como un elemento básico de precisión conceptual. El segundo muestra la importancia de la sistematización de experiencias. Los elementos teóricos de la sistematización se analizan en el tercer capítulo. Con el ánimo de contribuir a la reflexión y a la experiencia concreta, el capítulo cuarto presenta varios diseños metodológicos que sirven de referencia para construir metodologías acordes a la experiencia a sistematizar, además de presentar algunos instrumentos para la recolección y registro de información. El quinto capítulo se refiere a la forma de presentar un proyecto y un informe o monografía de sistematización, problema con el cual se enfrentan estudiantes y personas que están viviendo este proceso. El sexto presenta algunos elementos sobre un aspecto del cual poco se habla en los textos sobre esta temática: la ética y estética de la sistematización de experiencias. Y el último muestra la relación y la importancia de la sistematización y el trabajo social.

Este trabajo surge principalmente de la revisión de textos sobre el tema, del análisis de sistematizaciones realizadas por personas o instituciones y por el mismo autor. Se espera que las personas interesadas en este campo de la sistematización de experiencias, encuentren en este manual (siempre en construcción) los elementos teóricos y metodológicos básicos.

La sistematización es una actividad práctica, se aprende haciéndola. De ahí la invitación para emprender esta aventura del conocimiento.

Debo agradecer a la Escuela de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad del Valle; por darme el espacio –y tiempo- para ir construyendo un curso en Sistematización de experiencias, y para escribir el presente manual. A mis estudiantes de la electiva  La sistematización en procesos de desarrollo comunitario; con quienes he aprendido tanto. También a Encarna Guillén, directora del Programa de Trabajo Social de la Universidad Complutense de Madrid, quien en el año de 1.999 me dio la oportunidad de dictar tres seminarios sobre sistematización de experiencias en dicha Universidad, lo cual permitió revisar la temática y ahondar en muchos aspectos de la misma.


[i] Ver Alfonso Torres Carrillo. “La sistematización desde la perspectiva interpretativa”, en Revista de Trabajo Social PERSPECTIVAS No. 5, Universidad Católica San Blas, Santiago, Chile, Septiembre de 1997, p. 57.
[ii] Ver María de la Luz Morgan y Teresa Quiroz. “Acerca de la sistematización”, en María de la Luz Morgan et al. La sistematización de la práctica, Editorial Hvmanitas-CELATS, Buenos Aires, 1988, p.9.

CARVAJAL  BURBANO, Arizaldo (2010). Teoría y práctica de la sistematización de experiencias. 4ª. Edición, Cali, Escuela de Trabajo Social y Desarrollo Humano-Universidad del Valle.

 
CONTENIDO                                                                
Prólogo a la cuarta edición  
Introducción  
I. ¿Y qué es sistematizar una experiencia?  
II. La importancia de sistematizar experiencias  
III. Elementos teóricos para la sistematización de experiencias  
IV. Elementos metodológicos para la sistematización de experiencias  
V. Cómo presentar un proyecto, un informe o una monografía de  sistematización 
VI. Ética y estética de la sistematización de experiencias  
VII.  Sistematización y trabajo social  
Conclusiones
Bibliografía

A la memoria de mi padre Edmundo Carvajal Pino, 
Enero 4 de 1928 - Junio 2 de 2007.
A mi madre Adela Burbano de C.
Seres humanos maravillosos; por el amor, la generosidad y la complicidad de siempre.
Experiencias vitales en mi familia.





***

NOTA:

CONSULTAR DOCUMENTOS VIRTUALES SOBRE SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS EN EL ENLACE:




 

2 comentarios:

  1. Hola Estimado Erizaldo; le envio saludos desde tegucigalpa, Honduras.
    me ha gustado mucho su bloq y sus contenidos.

    Soy trabajadora social y me gustaria tener mayor comunicacion con usted para conocer mas sobre sus publicaciones y documentos importantes de temas del area social.

    atentamente

    Jenn aguilar

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  2. Saludos señor Erizaldo, deseo saber dónde puedo comprar su libro en Bogotá.

    Cordialmente,

    Dolly García

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